Sánchez Rivera, César Orlando2023-11-272023-11-272023-09-012227-4235http://localhost:8080/jspui/handle/unicaes/450El materialismo práctico, mercantil y dialéctico que vivimos es un reduccionismo monista respecto al cuerpo humano; monismo que niega la dimensión espiritual de la persona humana, y deja - además, sin resolver - la complejidad y unidad del cuerpo y la persona. Estamos ante un reduccionismo antropológico que al separar el amor agápico de la sexualidad, como modo de ser de la persona humana, ha conducido a una devaluación de la persona misma, cuya dignidad ha sido subrayada por el Concilio Vaticano II mediante la antropología personalista, como respuesta eclesial a la secularización del cuerpo humano. Esto, después de medio siglo, sigue siendo un vacío pastoral y un vacío formativo para la educación universitaria, como respuesta de fondo al mundo actual.esPersonacorporeidaddualismomonismoamorsexualidadcomuniónEl Yo corporal: desafío docente y pastoral